2/1/11

Ciudad Frontera

Como a las seis de la tarde cambian los colores del desierto.
Desierto carmín, púrpura frenesí hasta desaparecer el Prusia difuso u negrísimo; a esa hora escudriño el horizonte buscando una torre y mi bandera olor a pan de blanco y elotes tostados, cafe recién molido acompañado de Ibarguengoitia Sabina y Doña Cuca, un puro y la buena mano española de mi princesa mononoque.
Entonces me envuelvo en mi chal y enciendo un tabaco americano.
W

No comments:

Post a Comment

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...